Populismo, Internet y Declive de los Mass Media.

 

trump vs press

 

Uno de los cambios más significativos que el triunfo de Donald Trump ha traído es, sin lugar a dudas, el cambio radical en cuanto al manejo de la información periodística.
Si bien esta transformación ya había comenzado durante la campaña de Obama en 2008, en esa época la tecnología era todavía “rudimentaria” y las redes sociales no tenían la penetración que hoy en día tienen. Recordemos brevemente, que Obama y su campaña electoral, hicieron un uso hasta ese momento desconocido, de internet. Anuncios a través de redes sociales y sitios varios, videos en Youtube y el análisis de más de 16 millones de perfiles de Facebook, para diseñar campañas personalizadas de acuerdo al gusto del consumidor. ¿Sos un defensor del Medio Ambiente? Entonces toneladas de información sobre la política ambiental del candidato Obama llegan a tu perfil. ¿Te preocupa la situación de Medio Oriente? Obama tiene un plan para la paz en esa zona. ¿Estás preocupado por el desempleo? Barack tiene un paquete de ayuda social y de creación de puestos de trabajo que serán una maravilla. De esta manera focalizada, es que la campaña electoral de Obama en el 2008, dejó en evidencia el poder de Internet…y esto lo tuvo en cuenta Donald Trump en el 2016.

 

Trump Daily News

Si vemos la evolución de la campaña de Donald Trump, desde una posición totalmente secundaria dentro de la interna republicana, con los Mass Media tratándolo básicamente de chiste electoral, hasta llegar a la presidencia liderando un crecimiento dentro del electorado de características meteóricas, nos quedamos con la pregunta: ¿cómo lo logró? 
A esto, se lo ha venido contestando con análisis “tradicionales” que hacen referencia al manejo que Trump hizo de temas sensibles para el norteamericano medio en materia de inmigración, empleo, defensa, etc. Si bien hay lugar para tales análisis, se ha dejado a un lado todo lo que tuvo que ver con el manejo de la comunicación por parte de los encargados de la campaña de “el Donald”. Esto se debe a algo bastante sencillo, no se habla en los medios al respecto, porque la explicación de la arrolladora performance de Trump, radica en que demolió el paradigma sobre el cual se asentaron hasta el momento las campañas electorales en los EE.UU., un paradigma basado en los periódicos, revistas y sobre todo, la televisión.

Hay reportes que señalan una diferencia de entre 5 y 7 veces a 1, la relación entre lo invertido por Hillary Clinton en la campaña electoral del año 2016, con respecto a lo desembolsado por el aparato detrás de Donald Trump. A pesar de esta abrumadora diferencia, Hillary no logró aquello por lo cual estaba pagando. Para explicar un poco más esta catastrófica derrota del clan Clinton hay que tomar en cuenta que, si bien es cierto que Hillary era básicamente una candidata desastrosa, es también cierto que su campaña, se centró sobre todo en los Mass Media. Es algo totalmente claro, para cualquier persona medianamente despierta, que las principales cadenas noticiosas de los EE.UU. estaban apoyando a la candidata demócrata. Este apoyo no sólo se redujo a lo estrictamente “periodístico”, sino que también, se extendió a todo el aparato mediático norteamericano, incluyendo periódicos, revistas y todo el establishment de Hollywood. ¿Cuál fue el error entonces, habiendo contado con tan masivo apoyo? El error fue el centrarse en una lógica comunicativa obsoleta.

Detrás de la campaña de Donald Trump, encontramos a Robert Mercer y su hija Rebekah, siendo el padre un matemático millonario que hizo su fortuna en la industria tecnológica, algo curioso ya que Sillicon Valley es conocido por su apoyo al progresismo y en particular a la campaña de Hillary Clinton.
La familia Mercer le dio a Trump, acceso a una serie de compañías ligadas directamente con el nuevo paradigma en las comunicaciones, basado en internet y fuera de las cadenas televisivas. De esta forma, compañías como Cambridge Analytica o Renaissance Technologies, y medios informativos alternativos como Breitbart o Media Research Center, se pusieron al servicio de la campaña de Donald Trump que, a su vez, habiendo tomado nota de lo logrado por la campaña de Obama a través de Facebook, redobló la apuesta con un análisis de decenas de millones de perfiles de Facebook con el fin de diseñar campañas personalizadas a través de un “data mining” masivo.

trump social media

El ejemplo más claro de lo que significó el uso por parte de Trump de las nuevas tecnologías de la información, fue cómo manejó su cuenta de Twitter. Este señor, a diferencia de la gran mayoría de los políticos contra los cuales compitió, bypasseó a la televisión, a los periódicos, a las revistas (todos ellos en manos de sus adversarios) y se dirigió directamente a los votantes. Esta persona, sin ninguna experiencia en la política, fue quien entendió realmente cómo funciona la comunicación política actual. Evitó el quedar atrapado por las cadenas periodísticas tradicionales, quienes tienen el poder de editar y manipular sus dichos y comentarios, eligiendo el tener un canal directo con el ciudadano de a pie. Conectó con el americano medio (y mayoritario), porque se comunicó con él a través de medios que le permitían a ese ciudadano, el interactuar con su candidato, recibiendo un mensaje llano y claro, sin sesudos análisis de expertos de corbata y sin la participación de medios de comunicación, cuya imagen en cuanto a credibilidad viene decayendo desde hace años.

Ante esto, los “Mass Media” entraron en pánico y lanzaron una campaña feroz en contra de Trump. Todo tipo de conspiraciones, llegando al punto del ridículo, fueron promovidas día y noche por la televisión y los periódicos. Histéricas campañas de demonización del candidato republicano eran pergeñadas semana a semana, con el fin de sepultar a un tipo, que hasta hacía unos meses era considerado una broma política. Estas maniobras demostraron ser un error garrafal ya que, dejaron en evidencia la total y completa falta de entendimiento de cómo se mueve la información en Internet. Los “Mass Media” nunca tomaron en cuenta que en la Web, existen ejércitos de millones de “trolls” dedicados a hacer ataques coordinados contra las secciones de comentarios de cualquier medio, con el fin de hacerlos pedazos a través del “shitposting”.

 

No tomaron en cuenta que en Internet, hay millones de youtubers dedicados a comentar cualquier noticia, cualquier información, cualquier teoría, personas que googlean y rastrean data mejor que nadie, capaces de destruir cualquier intento de engañar al público. Millones de dólares invertidos en armar campañas de desinformación, eran destruídos en días en Internet, por parte de personas que posteaban o subían videos desde sus casas con equipos que requieren una inversión monetaria mínima. Los “Mass Media” quedaron al desnudo como lo que realmente son, herramientas de propaganda en manos de viejos millonarios.

trump twiter


Cuando los directivos directivos de las grandes cadenas noticiosas quisieron reaccionar, lo hicieron tarde y mal. Primero, empezaron a censurar las secciones de comentarios de sus publicaciones para luego, directamente cerrarlas. Esto fue claramente un error, ya que aliena a la mayor parte de los lectores digitales actuales, acostumbrados a comentar cualquier cosa y que incluso, disfrutan más con los comentarios de otros lectores que con el artículo mismo. Luego, en un acto de estupidez propia de la desesperación, intentaron con la manipulación de memes y hashtags como #RussiaHacking y sobre todo #FakeNews. Es evidente, que dinosaurios del mundo de la televisión y los periódicos, no tenían la más mínima idea de cómo estas maniobras se les volverían en su contra. 
Una meme es un arma de doble filo, muy peligrosa de usar ya que, de no ser diseñada con amplio conocimiento de la lógica que la rige, es fácilmente neutralizable y, como sucedió en el caso de la campaña presidencial de los EE.UU., puede volverse en contra de quien la difundió. Esto fue justamente lo que sucedió con #FakeNews, a los pocos días de su lanzamiento, millones de trolls en Internet, comenzaron a utilizarla en contra de los promotores de la misma. Esto fue detectado rápidamente por la campaña de Donald Trump y se instruyó al presidenciable a hacer uso de la misma para atacar a las cadenas norteamericanas que lo venían bombardeando sin misericordia desde hacía meses. 
El resultado está a la vista de todos, siendo el ejemplo más claro al respecto CNN, cadena a la cual Trump bautizó como #FakeNews y a partir de ese momento, todo ha sido una caída en picada para ese conglomerado dedicado al “infotament” y la propaganda más descarada.

Lo que nos deja la campaña presidencial de los EE.UU. y el ascenso de Donald Trump al poder, es la total destrucción de la credibilidad de las grandes cadenas informativas. Esto se nota sobre todo, en los sectores de la población más informados y los más jóvenes. De esta manera, el futuro del antiguo paradigma comunicativo, basado en un emisor activo y un receptor pasivo (como es el caso de la televisión y de los periódicos), está destinado a desaparecer. 
Los nuevos ciudadanos digitalizados, son personas que manejan con fluidez herramientas de búsqueda que les permiten evaluar, en muy poco tiempo, la veracidad o no de lo que se les está diciendo. Son personas ya no tan permeables a la propaganda y a la guerra psicológica. 
En definitiva, gracias a Internet, la gente puede volverse mucho más difícil de manipular.

 

 

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Nicolás Bevilacqua nació en Montevideo, Uruguay. Desde muy temprano sintió una fascinación desmedida por la tierra de sus ancestros, Europa. Esto lo llevó a interesarse por todo lo relativo al viejo continente y por extensión, a profundizar en la experiencia de los europeos y sus descendientes a lo largo y ancho del mundo. Se interesa por la música, la literatura, la historia, la política, la filosofía y todo lo que a conocimiento se refiere. En su tiempo libre es arquitecto.